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Ley 21.719 · Revisión técnica de sistemas

Tu área legal ya leyó la leyFalta el mapa de tus sistemas

El registro de actividades de tratamiento que exige la Ley 21.719 no se escribe leyendo el reglamento: se escribe leyendo bases de datos, integraciones y contratos de proveedor. Ese levantamiento es trabajo de ingeniería. Nosotros lo hacemos y te entregamos el inventario; la interpretación legal la hace tu abogado, sobre hechos y no sobre recuerdos.

15 semanas hasta el 1 de diciembre de 2026

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El problema real

Nadie tiene la lista completa

En una empresa grande los datos personales no están en un lugar: están en el CRM, en el ERP, en una planilla que alguien mantiene hace ocho años, en el sistema del call center, en el WhatsApp de un vendedor y en proveedores que se contrataron antes de que existiera el área que hoy responde por ellos.

Un levantamiento hecho a punta de entrevistas recoge lo que la gente recuerda. Lo que nadie recuerda es justamente donde está el riesgo, y es lo primero que va a preguntar la autoridad cuando alguien reclame.

Por qué hacen falta las dos mitades

Lo que un informe de papel no puede ver

Tu abogado sabe qué exige la ley y puede redactar las políticas que hagan falta. Lo que no puede hacer desde un documento es decirte en qué tabla vive el dato, qué integración lo saca de la empresa o qué proveedor lo está viendo sin que nadie lo haya anotado. Eso no se deduce del reglamento: se lee en los sistemas.

Ese levantamiento lo hace ingeniería de ejecución en informática con trabajo en producción sobre Azure y SAP. No damos asesoría legal ni opinamos sobre si cumples: te entregamos los hechos para que tu abogado decida.

Qué exige la ley · qué trabajo implica

Seis obligaciones que terminan en código

A la vista es una lista de deberes legales. Debajo de cada uno hay trabajo de sistemas que ninguna política escrita resuelve sola.

  • Registro de actividades de tratamiento

    Inventariar qué dato personal entra, por dónde, a qué sistema llega y quién más lo ve. Se levanta leyendo bases de datos, integraciones y contratos de proveedor, no entrevistando gerencias.

  • Una base de licitud por cada tratamiento

    Recorrer formulario por formulario y flujo por flujo para dejar por escrito con qué dato se queda cada uno y de dónde salió. Cuál es la base que corresponde lo determina tu abogado; lo que aportamos es el inventario sobre el que decide.

  • Derechos de la persona sobre sus datos

    Acceder, rectificar, suprimir, oponerse, bloquear y llevarse los datos deja de ser una política y pasa a ser una función: alguien tiene que poder encontrar a una persona en todos los sistemas a la vez y responder dentro del plazo legal. Eso se programa.

  • Reporte de vulneraciones de seguridad

    Un procedimiento con nombres, teléfonos y quién decide, acordado antes de que pase. La detección se apoya en registros y alertas que hay que dejar funcionando: sin ellos no hay nada que reportar, porque no hay cómo enterarse.

  • Encargo de tratamiento a terceros

    La nube, el correo, la pasarela de pago, el call center y cada integración con un tercero. El mapa técnico dice cuáles son de verdad; la lista de proveedores que tiene finanzas casi nunca coincide.

  • Medidas de seguridad y protección desde el diseño

    Control de acceso, cifrado, respaldos, retención y borrado efectivo. La ley las pide proporcionales al riesgo, y para eso hay que saber primero qué dato hay y dónde: por eso va al final y no al principio.

Cómo sabemos que sirve

Lo hicimos primero con nosotros

Antes de ofrecer esto levantamos nuestro propio registro de tratamiento, y lo levantamos leyendo el código, no preguntándole al equipo. Apareció algo que ninguna revisión de papel habría visto: la única copia permanente de los datos de nuestros clientes era un correo en una casilla. No había servidor que vulnerar — y tampoco había forma ordenada de responder una solicitud de supresión.

Ese hallazgo cambió el procedimiento, no el documento. Es exactamente el tipo de cosa que vamos a buscar en tu empresa, y los dos documentos que salieron de ese ejercicio te los mostramos en la primera reunión.

Qué recibes · revisión de tres semanas

Un documento, no una carpeta

  • Inventario de datos personales: qué dato hay, en qué sistema vive y quién tiene acceso
  • Mapa de flujos entre sistemas y proveedores, con los puntos donde el dato sale de la empresa
  • Lista de terceros que tratan datos por encargo, levantada desde las integraciones reales y no desde el registro de proveedores
  • Hallazgos técnicos ordenados por riesgo y por esfuerzo de corrección
  • Propuesta de trabajo con horas estimadas por hallazgo, para que la ejecute tu equipo o el nuestro
  • Todo en un solo documento editable, para que tu abogado trabaje sobre él

El límite, escrito

Lo que no hacemos

  • Esto no es asesoría legal. Entregamos hechos técnicos sobre tus sistemas; la interpretación jurídica y la decisión de qué hacer con ella le corresponden a tu abogado.
  • No emitimos opinión sobre si tu empresa cumple o deja de cumplir la ley, ni redactamos tus políticas ni tus contratos.
  • No certificamos a nadie. Certificar un modelo de prevención le corresponde a la Agencia de Protección de Datos Personales, no a un proveedor.
  • No representamos a la empresa ante la autoridad ni litigamos.
  • No tocamos ningún sistema sin autorización escrita: la revisión se hace en lectura.
  • La corrección de lo que se encuentre se cotiza aparte, con alcance y plazo por escrito, y la puede ejecutar tu propio equipo si prefieres.

Igual que cada pieza del catálogo: el límite va publicado, no en la letra chica. Esto es una revisión técnica, no una asesoría legal, y esa distinción es de fondo: te entregamos hechos sobre tus sistemas para que tu abogado decida.

Cómo se forma el precio

Por horas, a la tarifa publicada

La revisión no lleva precio cerrado porque su tamaño depende de cuántos sistemas tengas, y publicar un número fijo sería inventar uno. Lo que sí está publicado es la tarifa: $35.000 por hora, la misma que rige el trabajo fuera de alcance en todo el catálogo.

En la reunión se define cuántas horas toma revisar lo que tienes y sale una propuesta escrita con ese número. Antes de eso no hay cobro de ninguna especie.

Y la corrección no es otro servicio nuevo

Lo que haya que arreglar después son cambios sobre sistemas, y eso ya está en el catálogo con su precio y su plazo. La revisión te dice qué hacer y cuántas horas cuesta; ejecutarlo lo puede hacer tu propio equipo si prefieres.

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Cuéntanos qué tiene tu empresa

No hace falta que sepas dónde están los datos: si lo supieras, no necesitarías el levantamiento. Con el nombre de la empresa y un correo alcanza para empezar.

Un orden de magnitud basta. Sirve para saber con qué llegar a la primera reunión.

Usamos estos datos solo para responderte y preparar la reunión. No los compartimos ni te enviamos publicidad. Si no llegamos a trabajar juntos se eliminan a los 2 años, y puedes pedir que los borremos antes respondiendo el correo de acuse. Detalle en la política de privacidad.

Qué pasa después

Sin embudo de ventas

Paso 01
Respondemos
Dentro de un día hábil, con el nombre y apellido de quien va a atender el caso. No sale una presentación genérica.
Paso 02
Una reunión de 45 minutos
En línea o en tus oficinas. Se sale de ahí con el alcance de la revisión definido, no con una propuesta para leer después.
Paso 03
Propuesta por escrito
Horas estimadas, plazo y precio a la tarifa publicada. Si no calza con lo que necesitas, no calza: no insistimos ni volvemos a escribir.